Cultura del Café
La altitud, composición del suelo, cantidad de lluvia y diferentes temperaturas son factores que ayudan a producir un café con varias características de taza, pero siempre con excelente calidad. Las 7 regiones productoras se dividen en zonas bajas de menos de 1000 metros de altitud donde el café es más liviano y las de altura, de más de 1200 metros y de origen volcánico, que producen cafés más ácidos y aromáticos.
Más del 80% de nuestro café de calidad se sigue produciendo en las tierras altas, de los 1000 a 1700 metros y con temperaturas que van entre 17 y 23 grados.
El café y Costa Rica fueron hechos el uno para el otro. Nuestros suelos tienen un ligero grado de acidez tropical producto de la tierra enriquecida por las cenizas volcánicas; ricos en materia orgánica, estos suelos promueven una buena distribución de las raíces de las plantas de café, que retienen la humedad y facilitan la oxigenación. Esta combinación de características inyecta vigor a la planta y es uno de los muchos factores que contribuyen a la calidad del café de Costa Rica.
Los productores costarricenses han logrado aprovechar este regalo de la naturaleza para el cultivo del café. Sus esfuerzos junto con los avances científicos, les han permitido desarrollar practicas agrícolas comprometidas a cooperar profundamente en la preservación del medio ambiente. Se da lo mismo con los procedimientos de la cosecha y el beneficiado, así con el uso de material genético de alta calidad. Por ejemplo, Costa Rica es el único país en donde por edicto, solamente las variedades de Arábica pueden ser sembradas y es el medio en donde el conocimiento, la experiencia y los dones de la naturaleza se unen.